Editoriales independientes/Entrevista

Editoriales independientes: Nitro/Press, entrevista con Mauricio Bares

logo nitro

Tenemos el gusto de haber podido conversar con Mauricio Bares, editor de Nitro/Press, para esta nueva serie sobre editoriales independientes. Como siempre, el objetivo de Frontal es generar debate en torno a cuestiones literarias de interés actual, elevar el nivel de discusión y, en este caso particular, conocer las perspectivas de los editores sobre su propia labor a partir de sus experiencias y sus reflexiones.

A una editorial como la nuestra, que está interesada en proponer lecturas con un buen grado de riesgo, con el sello personal de sus autores, con una postura crítica, sólo le llamaría editorial, a secas. Y a los consorcios, sin empacho, les llamaría «fábricas de libros». Pero como nadie va a seguirme con esta terminología, tengo que conformarme con el apodo de «independiente» y hacer algo con él.

¿Cuál crees que es el estado del mundo editorial actualmente en México y cómo se insertan en él las editoriales independientes?

Es igual a lo que viene sucediendo en Europa y Estados Unidos desde mediados de los 80’s. Las editoriales de prestigio tuvieron que asociarse entre sí y luego con otros consorcios de medios para poder competir unas con otras, tanto dentro como fuera de las librerías, las cuales tienen mucho que ver con el tema. Las editoriales que hasta ese punto habían sido importantes dejaron de ser representativas del quehacer literario de cada país. Las ventas son ahora el principal objetivo. Los números cuentan más que las letras.

Si la literatura es una forma de diálogo necesario para la humanidad, puede decirse que esta preferencia por las ventas es una forma de censura propiciada por el mercado, como lo han señalado varios editores desde hace años. En ese sentido, las llamadas editoriales independientes vienen a retomar el papel que las grandes editoriales han abandonado.

¿A qué atribuyes el auge de este tipo de agrupaciones, empresas y proyectos editoriales? ¿Cuáles son los desafíos que enfrentan?

Si consideramos que el número de escritores crece exponencialmente en cada generación, es natural que surjan más editoriales. Pero —retomando el punto anterior— se entiende que los espacios en las editoriales consolidadas se han cerrado y sus requisitos son cada vez más… yo no diría «rigurosos», sino absurdos, por ejemplo, el hecho de que se pida que el primer libro de un autor sea una novela, y que ya no se acepten manuscritos de cuento como medida general, o que el autor tenga una presencia mediática constante… Es obvio entonces que haya un auge de proyectos con deseos de realizar el proceso de publicación en un cauce natural.

El principal reto de las editoriales independientes es la subsistencia en un medio totalmente adverso. Por eso el agruparse para realizar labores en conjunto es vital. Y también tratar de subsistir «fuera» del medio, es decir, creando público fuera de las librerías, ya sea en presentaciones, en tus oficinas, por correo, por internet.

El término de editoriales «independientes» puede llegar a ser problemático, ¿consideras que es correcto llamarlas de ese modo? ¿Qué significa que sean independientes?

De entrada nunca me han gustado los apodos: escritores emergentes, literatura underground, realismo sucio, editorial independiente, o lo que sea. Son como muletas que de seguro resultan útiles para quien las necesita. A una editorial como la nuestra, que está interesada en proponer lecturas con un buen grado de riesgo, con el sello personal de sus autores, con una postura crítica, sólo le llamaría editorial, a secas. Y a los consorcios, sin empacho, les llamaría «fábricas de libros». Pero como nadie va a seguirme con esta terminología, tengo que conformarme con el apodo de «independiente» y hacer algo con él.

En cuanto a qué significa, sólo puedo hablar por Nitro/Press. Y retomo lo dicho arriba: una parte del valor estético de una obra radica en hablar, cuestionar, señalar, polemizar, sobre temas afines a su sociedad, a su tiempo y a la humanidad en general. Somos «independientes» porque no hubo un criterio mercadotécnico ni de moda ni de compromiso para decidir que Gasolina, de Daniel Espartaco Sánchez, por ejemplo, fuera un título nuestro. Si Óscar Alarcón armó un libro con veinte charlas con escritores, donde dejó hablar a sus entrevistados de lo que ellos desearan, fue porque hacía falta algo así de fresco en un ambiente que desechó de un plumazo lo que nosotros llamamos «géneros editoriales»: los libros de entrevistas, las antologías, las compilaciones, los libros conmemorativos, entre otros muchos que le dan sabor a la lectura.

Tres de nuestros libros más recientes fueron escritos por mujeres que hablan sobre mujeres: Nenitas, de Sylvia Aguilar Zéleny, Mujeres que matan, de Sylvia Arvizu, y Malcriadas miniatura, de Tania Plata, el más reciente. Detrás de la sumisa ama de casa que le sirve la cena al marido mientras ve a una chichona en la tele o se entera de un feminicidio más en el noticiero mientras reprime a su hija, detrás de cada mujer en la cárcel, hay lo mismo. Si Vargas Llosa dijo que el PRI era la dictadura perfecta, yo diría que México tiene el fundamentalismo perfecto. Y que es necesario escuchar  lo que las mujeres tienen que decir al respecto. No en balde, nuestros Lados B, con la invaluable asesoría de Elma Correa, ella misma una excelente escritora, han publicado a 29 autoras que pronto serán 39.

No veo a ningún consorcio interesado en nada parecido.

¿Qué papel juega la labor editorial independiente frente a los grandes conglomerados editoriales y frente al Estado?

Además de lo ya dicho arriba, tiende un puente entre el autor real y el lector real, no los autores y lectores ideados en salas de juntas. Una muestra es que los organizadores de varias ferias del libro en el mundo, como el Salón del Libro y la Prensa de Ginebra, han preferido invitar a editoriales como la nuestra pues les parecen mucho más representativas del quehacer literario del país que los catálogos que ofrecen los consorcios. El asunto, como dije antes, está en darles la vuelta a ellos y a las librerías.

Respecto al Estado, el asunto es muy diverso pues se subdivide en becas, apoyos, premios, publicaciones, etcétera, pero todos confluyen en lo mismo: muy escasa difusión y distribución. Lo ideal es una mayor colaboración porque ellos tienen el dinero y nosotros los medios. En el caso de Nenitas, ganó el Premio Regional Ciudad de La Paz que incluía la publicación de la obra, pero corría el riesgo de no circular y terminar embodegado. Tanto la autora como nosotros convencimos al Instituto Sudcaliforniano de Cultura para coeditarlo, y ahora es de los títulos mejor vendidos de la editorial.

¿Cómo consideras que ha sido la respuesta de la crítica (en revistas, suplementos, blogs, con críticos en concreto) hacia las propuestas editoriales independientes? ¿Crees que existe suficiente recepción y atención?

La respuesta ha sido mala, ¿de qué otra forma podía ser? Siempre he dicho que los intelectuales del país creen que por adoptar una postura crítica hacia la sociedad se libran de los vicios que le achacan. Quienes hemos estado cerca de algún suplemento, sección de cultura de un periódico o una revista, sabemos del interés por cubrir sólo a ciertas editoriales o autores por los beneficios que esto puede traer al reseñista y al medio en cuestión, que van desde el anuncio pagado, el ejemplar gratuito, los ejemplares de regalo, hasta una posible publicación, en caso de que el reseñista sea también un autor en potencia. De otra manera no se explica que un evento de la magnitud de la Feria del Libro Independiente, con cuatro emisiones, con más de ochenta editoriales del país, con autores como Eusebio Ruvalcaba, Gerardo de la Torre, Juan Villoro, Julián Herbert, por citar unos cuantos al azar, visitada por promotores y bibliotecarios de Estados Unidos y Europa, apenas sea cubierta por reporteros a quienes hay que arrear, siendo que la naturaleza de su trabajo es salir a buscar la nota.

No sé hasta qué punto este tipo de periodistas culturales estén preparados para evaluar lo que una editorial independiente es capaz de proponer, ya no se diga para comprender el fenómeno completo.

Esa inercia será difícil de superar, pero se logrará en el momento en que los «independientes» nos pongamos de moda, como ha sucedido en España, Argentina o Chile.

Desde luego que en los medios donde tales inercias y beneficios no son la regla, medios que también se podrían denominar «independientes», como las revistas electrónicas y los blogs especializados, donde los periodistas tienen un desempeño más profesional y desinteresado, la respuesta es mucho más favorable.

¿Qué editoriales independientes te parece que están presentando las propuestas más relevantes e interesantes en la actualidad y por qué?

Yo creo que aún está por verse. Quizá nosotros empezamos muy temprano: 1997-98 y nos retiramos en 2002-03 por falta de distribuidores y de superestructura en general. Pero editoriales como Ficticia continuaron durante ese periodo oscuro contra todos los pronósticos. Y eso para mí tiene mucho más valor que lo que otras “independientes” han hecho después, privilegiando otras literaturas o «seduciendo» a la prensa con su poder económico. Está Arlequín. Y varias más. Sería injusto de mi parte. Sobre todo porque estamos metidos en el ajo y me parece importante recalcar ideas editoriales que surgen, como Nitro/Press, de la publicación de revistas y antologías, como Pez Banana (de editorial Tres Perros, en Hermosillo), Cirrosis (Playa del Carmen), Los bastardos de la uva (DF) y varios más, con conceptos muy claros, muy agudos y, sobre todo, muy inteligentes. Por encima de todos los vicios que hemos platicado aquí.

______________

Mauricio Bares nació en la Ciudad de México, en 1963. Residió en las ciudades de Ámsterdam y Londres. Cofundador y director de ediciones_aparte y de A sangre fría, ahora dirige la editorial Nitro/Press. Autor de los libros de narrativa Streamline 98, Sobredosis, Ya no quiero ser mexicano, La vida es una telenovela, y de Posthumano (finalista en el Premio Anagrama de Ensayo, España). La novela Anónimo, aún inédita, resultó finalista en el Premio Herralde de Novela, también de Anagrama. En ella se narra la infancia de Anónimo Hernández, hoy mundialmente conocido por Apuntes de un escritor malo.

Acerca de Nitro/Press:

Nitro/Press es una editorial independiente de carácter multidisciplinario cuya primera etapa inició en 1997, incluyendo libros, una revista impresa, una revista en video, arte postal, que además de a la literatura, le ha prestado especial atención al diseño gráfico y editorial. En esa etapa, que cerró en 2004, publicó a más de cien artistas de varios países, entre ellos la francesa Orlan.

En su segunda etapa, que comenzó en 2009, la editorial le está dando énfasis a la narrativa y el ensayo de vanguardia, así como a los géneros editoriales más olvidados por las grandes cadenas, divididos en cuatro colecciones Lados B – Narrativa de alto riesgo (antología anual), Cuadernos, InterView (entrevistas), Punto de Quiebre (libros conmemorativos). Desde 2011, además de las ediciones en cubierta rústica, Nitro/Press comienza sus ediciones en pasta dura: cien ejemplares numerados y firmados por sus autores. Contacto: editorial.nitropress@gmail.com / http://nitro-press.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s