Entrevista/Teatro mexicano

Teatro mexicano actual: entrevista con Richard Viqueira

Viqueira

Nos acercamos a la recta final de la serie sobre teatro mexicano actual, en nuestra penúltima entrega les presentamos una entrevista con Richard Viqueira, dramaturgo y director, para quien el teatro es «la patria de  lo impermanente».

Por Iltze Bautista

Me da la impresión de que mucha de la investigación que se realiza del teatro mexicano tiene que ver con el de antaño. Ese teatro es y sigue siendo fundamental, sin duda. Pero creo que se investiga y registra muy poco del teatro actual. Deberían cohabitar esas investigaciones y encontrar métodos de estudio con la celeridad con que muta y se renueva los canones teatrales. Hace diez años, sería imposible pensar el teatro de hoy y el de hoy nada tendrá que ver con el de mañana. La teoría y la investigación deben acelerarse al mismo ritmo que la escena, o tanto mejor, superarlo. Proponer la nueva escena.

¿Se puede hablar de un estado del teatro mexicano?

Sólo el arte da identidad social. El teatro desenmascara lo social, lo implota. Y quienes vamos y hacemos teatro, somos practicantes de lo mexicano cada vez. El teatro es el verdadero «show de realidad», en el mejor término posible. Lo es aun en contra de cualquier otra voluntad. Por las fisuras de la ficción siempre asoma lo social, incluso desde su negación misma.

¿Qué sucede con la crítica de teatro en México?

Una gran obra de arte debe contener su propia crítica al interior. Es un discurso paralelo entre el «hacer» y la reflexión misma de ese «hacer». Y toda gran crítica debe fomentar la creación de una nueva y vigorosa obra. Nada le hace mejor al teatro que la guerra. Y la crítica es esa guerra noble y útil. El drama siempre alienta al drama. Convierte los actos en reflexión profunda, sea en lo performatico o en la representación. Sea en la reflexión de esa mirada crítica.

¿Cuál deber ser el papel del Estado hacia las artes escénicas?

El grafitti habla más del pueblo que sus monumentos. Un Estado que reprime su contracultura corre el riesgo de volverse patria falida. Los países en crisis encuentran sólo  en su arte y deporte la manera de expresar su raza. Ambas disciplinas provienen de un origen común. Lo olímpico y lo dramático son procederes épicos en donde se detenta la nación o su fracaso. Son dos de las pocas manifestaciones en donde aún habita lo heroico y el patriotismo sin panfleto. Y en donde siempre están a jucio. Los vuelve materia trascendente y discutible porque los convierte en práctica.

¿Cómo se ha modificado la escritura dramática a partir del cruce de disciplinas artísticas? ¿El teatro sigue contando historias?

El teatro hoy cuenta historias y no, las reestructura o las acalla, las canta o recita. El teatro es fósil y futuro. Siempre lleva sufijo: teatro de la crueldad, teatro pánico, teatro posmoderno, teatro épico, teatro danza. Teatro es proceso. Teatro es proceder. Como la magia, pone en crisis la realidad misma porque destruye creencias y funda otras más, aun desde su artificio. Aun desde su error.

¿Se puede hablar de un teatro de riesgo o se trata del riesgo de hacer teatro?

El teatro es riesgo obligado. Todos toman decisiones en una obra de teatro: quien vende o no un boleto con descuento, quien actúa, el técnico, su sindicato y la toma el espectador si bosteza, rechina la butaca o estalla en aplausos. Un lugar en donde todos eligen, sin duda es peligroso y con un pie en el Caos.

Toda representación contiene el espíritu del percance, de la eventualidad. Cuando uno va al banco o al cine, las decisiones fueron tomadas de antemano. Las reglas. La ley. Pocas voluntades operan al instante. Son lugares hasta cierto punto aséptico, territorios sin transformación. El teatro es su opuesto: zona contaminada, llena de gérmenes literales y simbólicos. El accidente vital. El teatro es la patria de lo impermanente.

Existen creadores escénicos que aseguran que el proceso de escritura no se completa hasta que se ha llevado a cabo la puesta en escena, ¿es cierto? ¿Por qué?

1.- Existe una gran dramaturgia que está escrita. 2.- Existe otra que se escribe junto y con la escena. 3.- Existe una más que jamás se termina por escribir (Woyzeck, por ejemplo). La dramaturgia es una expresión invasiva y expansiva. No tiene soporte definido ni definitivo. Es escritura incómoda. ¿Y la representación?: su modo de contagio incurable. Cada función es una cuarentena indispensable. Profundamente antisocial. Reformadora siempre.

¿Es el teatro un nicho olvidado para la crítica y la investigación? De ser así, ¿a qué se debe y cómo puede rescatarse?

Me da la impresión de que mucha de la investigación que se realiza del teatro mexicano tiene que ver con el de antaño. Ese teatro es y sigue siendo fundamental, sin duda. Pero creo que se investiga y registra muy poco del teatro actual. Deberían cohabitar esas investigaciones y encontrar métodos de estudio con la celeridad con que muta y se renueva los canones teatrales. Hace diez años, sería imposible pensar el teatro de hoy y el de hoy nada tendrá que ver con el de mañana. La teoría y la investigación deben acelerarse al mismo ritmo que la escena, o tanto mejor, superarlo. Proponer la nueva escena.

¿Qué le hace falta al teatro en México?

Compañías estables y públicos ávidos. Y condiciones propocias para que ambos existan.

___________

Richard Viqueira es director, dramaturgo y actor. Entre sus obras están Umbilical, Monster Truck  (considerada entre las óperas mas sobresaliente del año por medios especializados), Careo (nominada al Premio Carlos Ancira, Actor en Monólogo, APT). Dirige la obra Ternura Suite de Edgar Chías, considerada también por varios medios como una de las mejores obras del 2011 (El Economista, Revista Vértigo y el periódico El Informador). Con su dirección de la obra Cuerdas, autoría de Bárbara Colio, obtuvo el Premio Especial al mejor diseño y tratamiento del espacio escénico y la nominación al Mejor espectáculo teatral en VII Festival Iberoamericano de Teatro, Argentina. En 2006, su montaje: Vencer al Sensei, consiguió el premio Mejor Obra de Teatro de Búsqueda: Premio Héctor Azar (APT). Ha colaborado como director con el Royal Court Theatre, la Compañía Nacional de Teatro con la obra Carnada de Bárbara Colio y ha recibido distinciones como director, dramaturgo y actor. Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s