Bitácora-Tangente

Del individuo frente a la masa

Democracy

Por Aguillón-Mata

1

Recientemente recordé en conversación privada una simple fórmula retórica –la antítesis– como una de las más recurrentes en la obra de Octavio Paz, célebre autor para bien o para mal entre cualquiera que esto lea, pero apenas reconocible entre muchos poetas jóvenes –o ya no tanto– de Norteamérica. El grupo no disimuló su sorpresa, por ejemplo, cuando recordé –o informé– que Paz ostenta el Nobel de Literatura, declaración con la cual quise establecer un área de entendimiento, de modo que la etiqueta «poeta mexicano»  –a menudo sólo respetable en público– no entorpeciera la conversación desde el inicio. Quien se ha visto en esta circunstancia reconoce el problema de inmediato: en Norteamérica hay pocos lectores de obras o de lenguas extranjeras, y muchos entre los que hay buscan confirmar con sus lecturas ciertos prejuicios sobre el Otro. Esto quizá se extiende mucho más allá de mero aislacionismo o de la reprensible xenofobia: la semana pasada señalé un ejemplo en el que el negro norteamericano tiene que tolerar e incluso a veces aceptar la imposición de ciertos rasgos de su personalidad; lo mismo pasa con casi cualquier grupo –erróneamente– catalogado como minoría. No es extraño que un afroamericano escuche los murmullos de la sociedad diciéndole cómo debe hablar o vestir o escribir. Y no es extraño que esta imposición venga de todas direcciones, aun de su propia casa. En fin, durante aquella conversación quise señalar un recurso retórico más bien corriente sin que la preconcepción de mis interlocutores sobre México contaminara la idea. A manera de ejemplo elegí unas líneas más bien generales del séptimo capítulo de El mono gramático, que tenía a la mano, en inglés enriquecido de Helen R. Lane: «plétora es vacío, vacío es plétora», cosas así. Es muy difícil mostrar algo a una persona desde cuya perspectiva se forja el mundo. La respuesta que obtuve no se traduce literalmente sin falta: «eso no hace sentido alguno»; incluso común como es la frase, me parece extraño que precisamente ésta se eligiera: lo que la antítesis crea es, precisamente, sentido, ahí donde no se espera.

El sagaz, si ignorante, siempre procederá con arrogancia. Si este fenómeno se manifiesta colectivamente, esta arrogancia devendrá autoritarismo.

2

El pasado 26 de septiembre, el popular programa de radio This American Life reveló unas grabaciones secretas de juntas en los despachos de Goldman Sachs, uno de los grupos de banca e inversión más grandes y poderosos del mundo. Contratada por la Reserva Federal como auditora del grupo, Carmen Segarra tuvo fuertes objeciones éticas en contra de la rutina laboral al interior de Goldman Sachs; en respuesta a las reprimendas que recibió en privado por expresar sus preocupaciones, Carmen decidió grabar llamadas telefónicas y juntas. No tengo tiempo para entrar en detalles; lo que me interesa en este momento lo señaló ya Michael Lewis en su columna de Bloomberg View: «lo que se previó como investigación sobre un fracaso financiero resultó ser en realidad una historia sobre un fracaso cultural». En efecto, los vicios que las grabaciones de Segarra revelan no son fraudes elaborados, sino mera arrogancia institucionalizada –más un rígido sistema de jerarquías. En verdad plétora es vacío.

3.

Hablamos de literatura como si tuviéramos claro lo que es. Independientemente de lo que uno piense al respecto, la literatura funge como reflejo ideológico. En Norteamérica todo se subordina al mercado. El sistema penitenciario o el de caminos o el de salud pertenecen en buena medida a la iniciativa privada; lo mismo sucede con la educación, con las artes y con la literatura. Es el mercado lo que en este país hace sentido, y ese sentido es el entendimiento popular –sagaz e ignorante. Hay un término venerado en Norteamérica que explica e incluso justifica esta circunstancia: «democracia». Jacques Rancière publicó en 2005 una excelente provocación respecto de este término, sobre todo en el sentido que las grandes naciones de Occidente –aquellas que siguen el modelo norteamericano– procuran: Hatred of Democracy (Verso). En irónicas palabras del autor, este nuevo odio declara: «sólo hay una buena democracia, la que reprime la catástrofe de la civilización democrática». De nuevo, una antítesis –no hace sentido. La civilización democrática que Rancière critica es aquella inercia que actualmente envuelve la sociedad norteamericana por entero: desde los grupos bancarios que determinan el estado económico del mundo entero hasta los procesos de catalogación, pensamiento y gusto en las artes. Aquella inercia democrática que no ofrece sino respuestas, definiciones y certezas –sobre el afroamericano, sobre el poeta mexicano, sobre el sentido. Para cerrar el círculo, cuando los jóvenes poetas norteamericanos rechazaron desde su estado pletórico la más común expresión de Paz, repitieron sintomáticamente el fracaso cultural que las revelaciones de Segarra revelan al interior de Wall Street, y que alcanzan todos los niveles de la sociedad democrática moderna. La democracia del consenso, la que detiene el pensamiento, la que confirma en lugar de proponer. Ante esto cabe preguntarse si la democracia es la afirmación del individuo o la afirmación de la masa. De un modo, es pugna constante; del otro –me temo– autoritarismo.

_____________

Aguillón-Mata es narrador y ensayista mexicano. Colabora con ensayos, ficciones y traducciones en medios impresos y electrónicos de México y de los Estados Unidos, entre los cuales destacan las revistas Armas y Letras, Avispero, MAKE Magazine y Letras Libres en línea. Es autor de los libros de ficción Quién escribe (Paisajista) (IZC, 2004) y Tratado (De una zona privada) (Pictographia, 2013). Mantiene un blog bilingüe en http://aguillon-mata.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s