Desde hace 25 años Haidy Sánchez Mattson vive en Suecia. Pero en más de dos décadas radicada en el extranjero, esta psicóloga chocoana ha conseguido mantener a su tierra natal presente no solo en recuerdos sino que la ha hecho el foco de su proyecto para cerrar las brechas en educación en áreas científicas.
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Agencia EFE
Enfocada en mujeres, niñas y adolescentes de poblaciones afrodescendientes e indígenas del Pacífico colombiano, entre los programas insignia que ofrece la Fundación Nuevo Amanecer ESAL está uno enfocado a las áreas Stem (Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas por sus siglas en inglés) en el que, desarrollado en conjunto con la Fundación Global AT&C, en Medellín, las niñas puede acercarse a la programación y a la robótica.
“En el Chocó hemos capacitado a tres grupos de niñas, entre los 11 y los 16 años, tanto indígenas como afrodescendientes, que han hecho un proceso muy profundo de casi un año donde han aprendido formación técnica en robótica, también empoderamiento femenino y liderazgo en habilidades blandas”, señala la psicóloga, quien exalta en el proceso de consolidación de la fundación, los últimos cinco años, la importante labor del banco de voluntarios con que cuenta esta organización.
Esto ha llevado a algunas de las participantes a competir a nivel internacional. Es el caso del equipo ‘CyberGirl’, que obtuvo el primer lugar en la competencia VEX IQ, en la categoría Girl Powered International. Un evento que se centra en resolver desafíos diseñando y controlando un robot, además de tener que usar las habilidades blandas y de grupo.
Niñas del programa de robótica. Foto:Cortesía
“Queremos aportar a fortalecer su autoestima, que vean que son capaces de trabajar con tecnología, con robots, e, inclusive, que podrían desarrollar una carrera en ingeniería. Esa es la meta, que estas niñas se metan en el cuento y puedan atreverse, con las ayudas tal vez de nosotros o de alianzas con universidades, para poder tener carreras de ingeniería, ciencia y tecnología. Para cerrar esa brecha de desigualdad en género es importante que las niñas se empoderen en conocimientos y puedan también competir en los mercados independientemente del género”, reflexiona Sánchez.
De acuerdo con la Unesco, las mujeres siguen representando solo un tercio de la comunidad científica mundial, y el porcentaje se ha estancado en la última década. En algunos países, menos del 10 por ciento de los investigadores son mujeres. Según un informe elaborado el 2024 por esta organización (Changing the equation: Securing STEM futures for women), las mujeres solo ocupan el 22 por ciento de los puestos de trabajo en STEM en los países del G20.
Haidy Sánchez Mattson junto a niñas beneficiadas por la Fundación Nuevo Amanecer ESAL. Foto:Cortesía
Mujer Cafam Chocó
Gracias a su trabajo con la fundación, Haidy fue elegida este año como Mujer Cafam Chocó, una distinción que exaltó su labor como multiplicadora de liderazgos femeninos en este departamento al promover, junto a sus colaboradores la educación en áreas Steam, robótica y mecatrónica, para muchas niñas y adolescentes, logrando así el empoderamiento de las mismas.
Pero la labor de la Fundación Nuevo Amanecer, además de apoyar a las futuras científicas e ingenieras del país, también incluye un programa enfocado a la seguridad alimentaria en el que, en alianza con organizaciones como el Grupo Éxito, han conseguido entregar apoyos para madres gestantes y familias con niños de 2 a 5 años. “Este incluyó unas charlas de nutrición y alimentación durante tres meses, y allí pudimos impactar cada mes a 600 familias por mes. Entonces esto también ha sido algo de mucho impacto en la región del Chocó”, relata la psicóloga.
A estos esfuerzos además se suma un programa de aulas virtuales. “En alianza con algunas empresas, la idea es llegar a comunidades vulnerables, principalmente de zona rural, pero también lo hemos hecho en la zona urbana de Quibdó donde las escuelas no tenían ni un solo computador. Se les ha organizado pequeñas salas de informática para que los niños tengan la posibilidad de hacer sus tareas y estar conectados con el resto del mundo. Hemos impactado a más de 16 escuelas en diferentes comunidades a lo largo y ancho del territorio chocoano, donde se han beneficiado resguardos indígenas, pero también comunidad afrodescendiente”, indica Sánchez.
REDACCIÓN VIDA DE HOY