Mar. Feb 17th, 2026

Fenalco Advierte sobre el Impacto del Salario Mínimo en el Empleo Nacional

La Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) ha emitido una contundente advertencia respecto a las posibles consecuencias del reciente incremento del salario mínimo en Colombia. Según la entidad, esta medida representa un significativo riesgo para más de 700.000 empleos formales en el país, generando una considerable incertidumbre en el mercado laboral y en la sostenibilidad de diversas actividades económicas.

Preocupación por Micro y Pequeñas Empresas ante el Aumento Salarial

Más allá del potencial riesgo para los empleos formales a nivel general, Fenalco también ha manifestado una profunda preocupación por el futuro de las micro y pequeñas empresas. Estas compañías, que superan el millón en número, constituyen una parte fundamental y vital de la economía colombiana, representando un impresionante 93 % del total del tejido empresarial del país.

La principal inquietud de Fenalco radica en la capacidad de estas empresas, que a menudo operan con márgenes ajustados y recursos limitados, para absorber el incremento salarial. Se prevé que una gran proporción de estas micro y pequeñas empresas no podrán asumir el aumento en los costos laborales que conlleva el nuevo salario mínimo. Esta situación podría derivar en decisiones difíciles, como la reducción de personal o incluso el cierre, afectando directamente la estabilidad de los empleos formales que generan y la dinámica económica local.

Este escenario subraya la complejidad de las decisiones económicas y el delicado equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la sostenibilidad empresarial. La advertencia de Fenalco pone de manifiesto la necesidad de considerar el impacto integral de las políticas salariales para mitigar el riesgo de empleos formales y proteger la base productiva del país, especialmente en un sector tan vulnerable como el de las micro y pequeñas empresas.

La situación genera un llamado a la reflexión sobre cómo garantizar la competitividad de las empresas y, al mismo tiempo, asegurar condiciones dignas para los trabajadores, evitando que el incremento del mínimo se traduzca en una lamentable pérdida de empleos formales y en un debilitamiento del tejido empresarial colombiano.