La Paz en Colombia: Un Vínculo Indisoluble con la Tierra
En el marco del evento ICARRD+20, una declaración contundente resuena en el panorama nacional, subrayando una verdad fundamental para la construcción de un futuro pacífico en Colombia. Aura Bolívar, subdirectora de la Unidad de Restitución de Tierras (URT), ha articulado con claridad la premisa de que «no puede haber paz sino hay reforma agraria, no puede haber paz si no hay restitución de tierras». Esta afirmación no es solo una consigna, sino un diagnóstico preciso de los desafíos históricos y actuales que enfrenta la nación.
El Desplazamiento Forzado y el Despojo: Una Tragedia Nacional Persistente
La realidad que sustenta las palabras de Bolívar es desgarradora y abarca a una parte significativa de la población colombiana. Hoy, en Colombia, más de 9 millones de personas comparten una misma y dolorosa tragedia: el desplazamiento forzado y el despojo de su territorio. Esta cifra monumental representa a millones de familias que han sido arrancadas de sus raíces, perdiendo no solo sus hogares y medios de subsistencia, sino también su conexión vital con la tierra y su capacidad de desarrollo.
La subdirectora de la URT, Aura Bolívar, al vincular la paz directamente con la reforma agraria y restitución de tierras, pone de manifiesto la profundidad de esta problemática. La ausencia de una verdadera reforma agraria y restitución de tierras efectiva perpetúa ciclos de violencia, desigualdad y exclusión, impidiendo que las comunidades afectadas puedan reconstruir sus vidas y contribuir plenamente al desarrollo social y económico del país.
La Urgencia de la Reforma Agraria y la Restitución de Tierras como Pilar de la Paz
La declaración de Aura Bolívar en el contexto de ICARRD+20 resalta la imperiosa necesidad de abordar de manera integral la cuestión de la tierra en Colombia. La reforma agraria y restitución de tierras no es un mero trámite administrativo, sino un pilar esencial para la justicia social, la reparación de víctimas y la reconciliación nacional. Sin una solución estructural a la problemática del despojo y la concentración de la tierra, la aspiración de una paz duradera y estable seguirá siendo un objetivo esquivo para los millones de colombianos que han sufrido esta tragedia.
La voz de la subdirectora de la URT, Aura Bolívar, es un llamado a la acción y a la reflexión profunda. Reconocer que la paz está intrínsecamente ligada a la reforma agraria y restitución de tierras es el primer paso para sanar las heridas de un conflicto que ha dejado a más de 9 millones de personas sin su territorio, y para construir una Colombia donde la justicia, la equidad y el respeto por los derechos territoriales sean los cimientos de una convivencia pacífica y próspera.