La Procuraduría General de la Nación avaló la solicitud de extradición del ciudadano colombiano William Cardona Silva, señalado de haber participado en el robo de un rosario del siglo XIX que se encontraba en el Museo de Arte Sacro de Nuestra Señora del Pilar, ubicado en Ouro Preto, Brasil.
El objeto, una pieza de alto valor histórico y religioso que habría pertenecido al papa Pío XII, fue sustraído por una organización delictiva con nexos en Colombia.
Las autoridades brasileñas estiman que el rosario robado tiene un valor superior a los 2 millones de dólares y fue fabricado en el siglo XIX con oro, madera y lino.
(De interés: Exclusiva: esta es la mujer que cayó en Bogotá señalada de integrar una red criminal que saqueó museo en Brasil).
El rosario robado en Brasil. Foto:Cortesía
Delitos imputados coinciden con el Código Penal colombiano
La Procuraduría precisó que el pronunciamiento se dio tras la solicitud del Delegado de Intervención Primero para la Casación Penal, quien pidió a la Corte Suprema de Justicia autorizar el trámite de extradición, requerido por el Tribunal de Justicia del Estado de Minas Gerais. A Cardona Silva se le acusa de los delitos de hurto calificado y asociación para delinquir.
El análisis confirmó que se trata de la misma persona requerida por la justicia del país vecino y que los delitos imputados tienen su equivalencia legal en el ordenamiento jurídico colombiano.
No existen impedimentos legales para la entrega del ciudadano
El Ministerio Público subrayó que la solicitud de extradición cumple con el principio de doble incriminación, lo que permite avanzar con el proceso.
Además, señaló que “el pronunciamiento judicial remitido por el país requirente corresponde a la acusación, con idéntica naturaleza y fuerza vinculante en nuestra legislación interna” y concluyó que no se presentan causales que impidan la entrega del ciudadano colombiano a las autoridades brasileñas.
Más noticias en EL TIEMPO
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de la Procuraduría General de La Nación, y contó con la revisión de la periodista y un editor.