Editoriales independientes/Entrevista

Editoriales Independientes: Literal Publising, entrevista con Rose Mary Salum

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Estamos por concluir nuestra serie sobre editoriales independientes y nos complace presentar un proyecto de muy reciente creación: la vertiente de Literal dedicada a la publicación de libros. Una serie de publicaciones de índole bilingüe y vocación transfronteriza, cuya editora, Rose Mary Salum, tuvo la amabilidad de responder a nuestra iniciativa de poner a dialogar la cultura editorial mexicana.

Desafortunadamente la reseña es un género que está a punto de extinguirse y también responde a las leyes del mercado: se debe invertir mucho tiempo en ellas y se pagan mal. Se crea, entonces, un círculo vicioso que se alimenta a sí mismo: se han dejado de publicar porque la gente ha dejado de leerlas y ha decaido su consumo porque hay poca crítica seria.

¿Cuál crees que es el estado del mundo editorial actualmente en México y cómo se insertan en él las editoriales independientes?

La oferta editorial en México se encuentra en un estado muy saludable. Sobretodo en lo que respecta a las editoriales independientes. Han habido una serie de estímulos por parte de Conaculta y el Fonca que definitivamente se refleja en la producción de libros y en el crecimiento de estas editoriales. Percibo mucho entusiasmo por parte de ellas: uno puede encontrar  todo tipo de obras, traducciones, antologías, correspondencias y libros con mayor calidad literaria y artística imaginados (incluso mejor que en las grandes  editoriales). Sin embargo, no me siento tan optimista con respecto a la demanda. No quiero decir con esto que en México no se consumen libros, el aumento de la población siempre traerá consigo un mayor número de lectores, pero la ecuación no es proporcionada. La demanda no es directamente proporcional al tipo de oferta que existe actualmente.

¿A qué atribuyes el auge de este tipo de agrupaciones, empresas y proyectos editoriales? ¿Cuáles son los desafíos que enfrentan?

En parte, ya lo decía, a los estímulos del gobierno. México es de los pocos países que goza de ese privilego, quizá debido a la natural tradición que existe por la edición independiente. Hay un compromiso serio por parte del Estado en perpetuar espacios de cultura y convivencia. Basta observar sus convocatorias anuales y los resultados que se derivan de ellas. Lo preocupante es que, a pesar de eso, los retos siguen siendo abrumadores. La escasísima demanda de la que ya hablaba en el párafo anterior es, sin duda, uno de los mayores obstáculos: más a menudo de lo que se quisiera, miles de libros son rechazados porque se sabe que dificilmente se cubrirán sus costos. Existe además, un promedio de cinco mil millones de celulares, dos mil millones de PC, mil millones de cuentas de Facebook y, probablemente, más de un trillón de búsquedas en Internet vía Google, además de los mensajes de texto, twits, correos electrónicos, etcetera, y esto ha modificado los patrones de lectura. El riesgo de ir perdiendo el pensamiento a un nivel más profundo es una amenaza latente. En ningún momento pretendo afirmar que Internet y los teléfonos inteligentes provocan que la gente deje de pensar, pero sí han cambiado las formas en cómo se percibe el pensamiento profundo, la reflexión, la importancia de la opinión seria, la crítica y el espacio para el diálogo. A partir de esas innovaciones tecnológicas, permea una actitud en la que se privilegia un pensamiento superficial a través de lo breve. ¿Por qué habría de leerse un artículo completo o incluso un libro entero si uno se puede mantenerse al día con noticias de menos de 140 caracteres? Richard Watson ha hablado innumerables veces sobre cómo los espacios físicos actúan sobre el pensamiento. Sus ideas no me parecen tan fuera de lugar cuando dentro del paisaje urbano sólo se observan personas enfrascadas en sus teléfonos celulares. El pensamiento profundo se ha sustituido por un pensamiento que se desenvuelve en las superficie de todo problema filosófico, político o cultural. ¿de verdad se puede leer un libro en un iPhone? Por lo menos eso es lo que nos venden los medios: sí es posible leer un libro en ese aparato. ¿Cómo no ver esa situación actual como uno de los mayores retos?

El término de editoriales «independientes» puede llegar a ser problemático, ¿consideras que es correcto llamarlas de ese modo? ¿Qué significa que sean independientes?

Hay varias  formas de percibir ese término. En una ocasión asistí a una mesa de editores independientes en la Feria del Libro de Guadalajara. Dentro de la mesa se estableció  un diálogo entre ellos. De lo que se discutió allí me quedé con la siguiente idea: los independientes se consideraban así, no tanto por el número de libros que publicaban al año sino por su capacidad de tomar de decisiones. Es decir, de acuerdo con ellos, un editor intependiente lo es porque su statu quo le permite tomar decisiones de forma autónoma y no tiene que someterlas a las operaciones del mercado. Una editorial grande es más torpe en ese rubro y sus decisiones están sujetas a las fuerzas que rigen ese mercado. La idea me resonó porque nuestra intención en Literal Publishing es comportarse como un agente cultural que llama a la reflexión y busca crear un diálogo para la diversidad tanto cultural como idiomática. Nosotros, como muchas de las editoriales independientes, no estamos regidos por los lineamientos del mercado y eso constituye un elemento de mucha libertad.

¿Qué papel juega la labor editorial independiente frente a los grandes conglomerados editoriales y frente al Estado?

Uno fundamental. De no ser por las editoriales independientes, estaríamos consumiendo solamente los libros que obedecen a la oferta y demanda. En estas editoriales se incuba la propuesta cultural más seria.  De no ser por ellas, los trabajos literarios, históricos, filosóficos de suma importancia, quizá habrían permanecido en el anonimato. La forma en cómo se está desarrollando la industria editorial tiene mucho que ver con el hecho de que los conglomerados dejaron de apostar por trabajos de calidad para volcarse en un sistema capitalista. El criterio es el de vender libros como vender camisas: lo que no se mueve se saca del mercado o simplemente no se considera.  Este comportamiento sigue el modelo norteamericano y  tiene su razón de ser, pero allí es donde las editoriales independientes se vuelven indispensables.

¿Cómo consideras que ha sido la respuesta de la crítica (en revistas, suplementos, blogs, con críticos en concreto) hacia las propuestas editoriales independientes? ¿Crees que existe suficiente recepción y atención?

No existe ni la suficiente recepción ni tampoco la atención. Desafortunadamente la reseña es un género que está a punto de extinguirse y también responde a las leyes del mercado: se debe invertir mucho tiempo en ellas y se pagan mal. Se crea, entonces, un círculo vicioso que se alimenta a sí mismo: se han dejado de publicar porque la gente ha dejado de leerlas y ha decaido su consumo porque hay poca crítica seria.

¿Qué editoriales independientes te parece que están presentando las propuestas más relevantes e interesantes en la actualidad y por qué?

Amelia Suárez Arriaga y su equipo, a través de Bonobos, están haciendo un trabajo loable porque entre sus colecciones abre un espacio necesario para la poesía. Vaso Roto, dirigido por Jeannette L. Clariond, es una editorial muy cuidada, con libros bellísimos que busca el mercado internacional. Roberto Rébora se ha dedicado al cuidado escrupuloso de su editorial Taller Ditoria y apuesta por ediciones inimaginables. Libros Magenta de Ana Rosa González y Gabriel Bernal es un esfuerzo que se concentra en difundir la mayor posibilidad de obras muy al margen de las fuerzas del mercado. La Dїéresis Editorial, dirigida por Anaїs Abreu, aunque de tiraje corto se enfocan en el trabajo artesanal del libro, algo que nunca debió haber quedado desatendido. Débora Holtz, directora de Trilce Ediciones, ofrece un sustancioso espacio a los libros de arte, tan caros y tan difíciles de producir. Textofilia, dirigida por Ricardo Sánchez, es otro ejemplo importante porque, como ellos mismos lo dicen, publican libros arriesgados.

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Rose Mary Salum (México), es fundadora y directora de la revista bilingüe Literal, Latin American Voices y autora de los libros de cuentos Delta de las arenas. Cuentos árabes, cuentos judíos (Literal Publishing, 2013; Vigía, 2014) Entre los espacios (Tierra Firme, 2002) y Vitrales (Edomex, 1994). En 2009 editó la compilación Almalafa y Caligrafía, Literatura de origen árabe en América Latina para la revista Hostos Review. Sus cuentos y ensayos han aparecido en las antologías Beyond Borders, Translations (Ceate Space, 2013), Cruce de fronteras: Antología de escritores Iberoamericanos en Estados Unidos (SubUrbano, 2013), Poéticas de los (dis)locamientos (Dislocados, 2012), Raíces latinas, narradores y poetas inmigrantes (Vagón azul, 2012), América nuestra: antología de narrativa en español en Estados Unidos (Linkgua, 2011), Professions (MLA, 2009), entre otras publicaciones. Por su labor literaria y editorial ha recibido el Author of the Year 2008 del Hispanic Book Festival, el Hispanic Excellence Award, 4 Lone Star Awards, 2 CELJ Awards, el Classical Award otorgado por la Universidad de St. Thomas, un reconocimiento por el Congreso de Estados Unidos, Mujeres Destacadas Award otorgado por la agencia periodística ImpreMedia. y tres nominaciones: el Nora Magid Award otorgado por el Pen America (2013), Ana María Matute (Torremozas, 2008) y el Maggie Award (2005).

Acerca de Literal Publishing:

Literal Publishing comenzó sus gestiones en el 2004 publicando trimestralmente la revista bilingüe Literal, Latin American Voices. Sin embargo, en el 2012 da inicio a sus series de libros, publicando a autores como Lina Meruane, Malva Flores, Gabriel de la Mora, Ana Merino, Isaac Goldemberg, etcétera. Tiene varias colecciones. La primera es la serie (dis)locados que realizamos en colaboración con la Universidad de Rice, a través de Gisela Heffes. Este proyecto busca publicar las producciones en español realizadas desde Estados Unidos y tenerlas disponibles para su estudio y consulta  en el archivo «Archiving The Future:Rhe Recovery of a Heritage in the Making».

La segunda es la serie Lateral que lanzamos con el I Premio Literal, y su misión es la de promover nuestra cultura dentro del mundo angloparlante a través de los libros publicados en versión bilingüe.

Además tenemos la serie de libros de arte, siendo el primero el de Gabriel de la Mora y Francisco Reyes Palma. Por último, tenemos los libros de creación literaria.

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