Editoriales independientes/Entrevista

Editoriales independientes: Tumbona Ediciones, entrevista con Vivian Abenshushan, Verónica Gerber Bicecci, Luigi Amara, Aridela Trejo, Selene Díaz y Christian Cañibe

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En esta nueva entrega de nuestra serie sobre editoriales independientes, contamos con la participación de la cooperativa editorial Tumbona Ediciones, un proyecto que se ha vuelto referente obligado en el panorama editorial mexicano por su singularísimo catálogo y su no menos inusitada filosofía de trabajo:

Las librerías también juegan un papel fundamental, porque les ha sucedido algo similar: se hicieron impersonales y, con el poco tiempo de exhibición que le empezaron a dar a los libros, los condenaron a su desaparición. De modo que también han surgido librerías pequeñas, especializadas, que tienen un trato más personal con los lectores y los libros, que no sólo se guían por un interés comercial. Pero estas librerías son aún insuficientes. Para que la edición independiente no sucumba en el intento, es necesario construir, también, una red de librerías independientes.

¿Cuál creen que es el estado del mundo editorial actualmente en México y cómo se insertan en él las editoriales independientes?

Desde finales de los 90 se operó un enorme quiebre cultural en México: la transición de la censura del Estado a la no menos efectiva del mercado. De pronto, las librerías se convirtieron en «puntos de venta»; los autores en «marcas registradas»; el editor en «jefe de producto». En la nueva dinámica neoliberal, los libros se volvieron mercancías perecederas, que debían venderse en tiempo récord. En Tumba de la ficción, Christian Salmon escribió que las macropolíticas de la globalización han terminado por instalar en todas partes el reino de lo homogéneo, una cultura dominada por las grandes agencias mediáticas y las corporaciones de la edición. En ese contexto, las editoriales independientes figuran como una contracorriente que publica lo que el mercado niega, desdeña o desconoce. Gracias a las nuevas tecnologías, el cambio en la transmisión de la cultura y los dispositivos de impresión digital, se ha producido la proliferación de ediciones periféricas cuyo combustible principal es contrarrestar el estado de cosas. Aunque muchas son absorbidas por las presiones de las librerías y la lógica del mercado, otras permiten que la cultura escrita se diversifique y siga mutando, gracias a la experimentación.

¿A qué atribuyen el auge de este tipo de agrupaciones, empresas y proyectos editoriales? ¿Cuáles son los desafíos que enfrentan?

La proliferación de editoriales independientes se puede deber a que la oferta editorial ha cambiado mucho. La mayoría de las editoriales que en los años 60 y 70 conformaron el panorama editorial del país, dejaron de existir o están en manos de grandes grupos de comunicación, con lo cual modificaron sus catálogos y objetivos. Se dejaron de publicar por primera vez, reeditar, reimprimir o traducir al español ciertos autores, géneros y temas, tal vez porque dejaron de ser rentables. Hace ya varios años comenzaron a surgir editoriales que se encargaron de llenar este vacío. Las librerías también juegan un papel fundamental, porque les ha sucedido algo similar: se hicieron impersonales y, con el poco tiempo de exhibición que le empezaron a dar a los libros, los condenaron a su desaparición. De modo que también han surgido librerías pequeñas, especializadas, que tienen un trato más personal con los lectores y los libros, que no sólo se guían por un interés comercial. Pero estas librerías son aún insuficientes. Para que la edición independiente no sucumba en el intento, es necesario construir, también, una red de librerías independientes.

Los retos que editores y libreros independientes enfrentan son por un lado financieros: encontrar la manera de sostener sus proyectos, que sean medianamente rentables para pagarles a sus miembros o colaboradores y hacer más libros, en el caso de los editores, sin que esto signifique entrar en una dinámica laboral esclavizante (al menos en nuestro caso). Otro reto para ambos es intentar llegar a lugares del país en los que la oferta editorial es insuficiente. En particular nos interesa que nuestros libros lleguen a otros países de Latinoamérica. Como no podemos funcionar completamente al margen del mercado, seguiremos esforzándonos por conservar un lugar en las grandes librerías del país.

El término de editoriales «independientes» puede llegar a ser problemático, ¿consideran que es correcto llamarlas de ese modo? ¿Qué significa que sean independientes?

«Edición independiente» es una categoría que se usa para significar cosas distintas, poco discutidas, a menudo contradictorias. En los años 60 y 70 tenía que ver fundamentalmente con una distancia frente al Estado, pero en la actualidad se asocia más bien con el deseo de escapar a la lógica comercial que ha arrastrado al libro y ha terminado por convertir a las librerías en un remedo de supermercados. Pero si el principal rasgo de la nueva oleada de editoriales independientes parecía consistir en desmarcarse de la identificación del libro como (mera) mercancía, pronto quedó claro que, para muchas editoriales, esa presunta independencia era sólo una máscara conveniente y de moda para disfrazar su pequeñez transitoria o su falta de inversión inicial. Entonces «independiente» era otra forma de decir «editorial chica» o «de reciente creación», y sólo hasta cierto punto las que en verdad se asumen como marginales entienden esa cualidad topológica con algún grado de espíritu combativo y voluntad de resistencia. Aunque se presenten bajo el aura desfachatada de lo indie, ciertas editoriales no quieren dar el menor paso fuera de la lógica del mercado ni proponen caminos alternos para no sucumbir a sus imperativos. Pese a que al interior de sus catálogos tal vez mantengan una postura congruente, en los hechos siguen el mismo esquema de sobreexposición de autores, la aceptación tácita de las condiciones de las grandes librerías, la falta de sentido de colaboración para resolver problemas comunes con sus pares.

¿Qué papel juega la labor editorial independiente frente a los grandes conglomerados editoriales y frente al Estado? 

La edición independiente plantea originalmente erigirse como el refugio para todo aquello que se distancia de los procesos, estrategias y condiciones marcadas por los gigantes editoriales. Ahí es donde autores, géneros, obras e ideas congeladas en el abandono o la omisión de la lógica comercial encuentran un espacio para poder ser difundidas y, por la misma razón, se han acostumbrado a trazar sus propias rutas de supervivencia. Sin embargo, desde hace algún tiempo se han advertido mayores acercamientos y alianzas entre editores independientes y sellos de alcance masivo en las que se incluyen también las instancias culturales del Estado. Los programas de apoyo económico gubernamental a la edición han ido en aumento, convirtiéndose en la tabla de salvación para muchos proyectos de origen autónomo; las distribuidoras se han vuelto también ineludibles en la búsqueda de la movilización de los catálogos y, en ese sentido, la tendencia en las relaciones entre entidades originalmente opuestas se ha ido modificando, incluso poniendo a prueba la credibilidad de los sellos independientes. En mayor o menor escala, la edición independiente ha ido cediendo territorio para poder participar en una nueva red de coexistencia, pero aún alejada de la magnitud de los conglomerados trasnacionales.

¿Cómo consideran que ha sido la respuesta de la crítica (en revistas, suplementos, blogs, con críticos en concreto) hacia las propuestas editoriales independientes? ¿Creen que existe suficiente recepción y atención?

Desde su surgimiento, Tumbona Ediciones ha recibido una respuesta entusiasta, activa e inteligente de lectores y críticos, con reseñas y espacios importantes para nuestros libros. Sin embargo, como sucede con las librerías, la sobreproducción de libros en el país y la entronización de la novedad, el mercado y el culto a las celebridades hace que el tema de la difusión sea complicado. No tenemos los recursos para pagarle a un experto que se encargue de conseguir espacios en los medios, un trabajo que suele ser agresivo y caro. Entonces lo hacemos nosotros mismos. El proceso a veces es lento, como un trabajo hormiga. Hemos ido contactando poco a poco a gente que nos interesa que esté al tanto de nuestras novedades y que nos parece que podría revisar los libros con la atención y el juicio que merecen (por ejemplo, críticos jóvenes como: Roberto Cruz Arzábal, Francisco Serratos, Guillermo Núñez Jáuregui, entre varios más). En ese proceso también se ha hecho evidente que los medios independientes son más accesibles y están muy interesados en lo que hacemos (por ejemplo: Sopitas, Vice, El Fanzine, Lee+, Revista Registro, Blog Indieo, Sada y el bombón, entre otros). A los medios «establecidos» (periódicos de circulación nacional, revistas, televisión) hay que insistirles mucho y convencerlos para que nos presten cinco minutos de atención.

¿Qué editoriales independientes les parecen que están presentando las propuestas más relevantes e interesantes en la actualidad y por qué?

Visual Editions es una editorial londinense que ha respondido conceptualmente a las preguntas que la escritura experimental contemporánea (pero también del pasado) plantea a la edición. ¿Cómo publicar libros que desafían las convenciones del libro? ¿Cómo editar escrituras que plantean nuevas formas de lectura? Su catálogo es heterodoxo y sus diseños, reinterpretaciones creativas del mismo. Una editorial que anuncia ya el futuro de la edición.

Ubu web podría entenderse como una especie de editorial visual del futuro. Ha recuperado materiales inaccesibles (y olvidados) de gran parte de la producción artística de los años 70 (y más), incluidos videos, audios, fotografías, textos teóricos y literarios. Al ponerlos a disposición del público de manera gratuita plantea otra de las preguntas que hoy en día un editor debería hacerse, la que tiene que ver con si deberían liberarse o no los libros en formatos gratuitos.

En el terreno de las editoriales mexicanas nos gustan AUIEO (por sus rescates editoriales), Ediciones Acapulco (por el diseño editorial), Sexto Piso (por su colección de ensayos y la gran relevancia que ha adquirido para la edición en México), Alias (por su catálogo excepcional: la puesta al día de nuestras lecturas sobre arte contemporáneo), entre muchas otras.

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Vivian Abenshushan, Verónica Gerber Bicecci, Luigi Amara, Aridela Trejo, Selene Díaz y Christian Cañibe son los integrantes de la cooperativa Tumbona Ediciones.

Acerca de Tumbona:

Surgida en 2005 como un proyecto editorial independiente, Tumbona Ediciones reúne a un grupo de creadores artísticos que busca transformar las viejas estrategias de producción y difusión editorial —cada vez más inoperantes en nuestro país— a través de una serie de estrategias cuya finalidad es hacer de los libros objetos lúdicos, críticos, cercanos y, sobre todo, repelentes a las imposiciones de la moda o las necesidades del mercado. Conformada como una cooperativa en la que participan creadores de distintas disciplinas (escritores, cineastas, artistas visuales, diseñadores), Tumbona Ediciones tiene un perfil intermedia que nos acerca a los fundamentos conceptuales de los colectivos: dirección conjunta y horizontal, correspondencia entre distintos lenguajes artísticos, formas de difusión diversificadas (performance, video, exposiciones, proyección de animaciones, ciclos de talleres y diplomados, presencia en el espacio urbano y otras derivaciones creativas que se trabajan con artistas nacionales e internacionales a partir de los libros publicados por la editorial). La idea es generar un movimiento más vasto y complejo —también más vital— que sustituya las estrategias convencionales, como las consabidas presentaciones de libros, por formas nuevas que no pierdan de vista la transformación radical por la que atraviesa en estos momentos la industria del libro.

A través de esta propuesta, Tumbona Ediciones ha roto con las fronteras comunes de la edición en nuestro país y se sitúa como un proyecto de renovación crítica y creativa acorde con la compleja sensibilidad contemporánea. Nuestra finalidad es dar hospitalidad y circulación a los géneros más desatendidos por las grandes corporaciones, géneros como el cuento, el ensayo literario, el aforismo, el libro de artista, la fotografía y otros los géneros inclasificables, que por las ciegas leyes del mercado habían quedado al margen o en la sombra de un cajón y, en cualquier caso, lejos de los lectores.

También nos preocupamos por rescatar aquellos autores que permanecen en los sótanos de la tradición y, al mismo tiempo, producir objetos híbridos como el flipbook o las publicaciones visuales de pequeño formato. Nos interesa discutir la noción actual de libro y entender la editorial como un espacio para la experimentación artística y la difusión del pensamiento crítico, un lugar donde el libro vaya transformándose y dialogando con nuevos formatos. Libros con espíritu heterodoxo e irreverente, libros con vitalidad estética y riesgo intelectual, libros impuros que puedan ir de un lado a otro de las ramificaciones culturales, esos son los libros que buscamos.

Para conocer más del catálogo de Tumbona: www.tumbonaediciones.com

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